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miércoles, 21 de octubre de 2015

El maltrato animal lleva a la cárcel a un español por primera vez a causa de "una aberración"

La jueza de lo Penal número 8 de Palma dictó el ingreso en prisión para el dueño de un caballo de carreras condenado a 8 meses de cárcel por matarlo a palos tras un mal resultado en una carrera de trote en Manacor.

Tomado de ABC.es


"Sorky", el caballo asesinado a palos por su dueño luego de que perdiera una
carrera. Foto: www.diariodemallorca.es

Existen condenas de prisión por maltrato animal en España, donde la legislación se ha endurecido con nuevos delitos y mayores penas, pero todavía nadie había entrado en la cárcel por ese motivo. Hasta ahora.

El condenado es de Mallorca. La jueza de lo Penal número 8 de Palma dictó el ingreso en prisión para el dueño de un caballo de carreras condenado a 8 meses de cárcel por matarlo a palos tras un mal resultado en una carrera de trote en Manacor. «Una aberración en el siglo XXI», dijo la jueza. Recurrió, pero eso no suspende su entrada. Desde hace una semana duerme en la cárcel.

Por su condena, inferior a dos años, podría haber evitado el ingreso en prisión pero la magistrada explicó que la suspensión del cumplimiento de la pena podría convertirse en un mensaje «antipedagógico» para la sociedad, más aún cuando el condenado ha demostrado «plena indiferencia a lo que es delito y no recientemente sino desde hace años», ya que esta condena no es la primera. 

Este miércoles se ha conocido que hace unos días ingresó voluntariamente en el centro penitenciario de Palma sin ruidos ni focos a su llegada, pese a tratarse de un caso histórico: la primera persona en ir a la cárcel por un delito de maltrato animal en España.

En Segovia hay otro caso pendiente. Un hombre fue condenado a seis meses de prisión por tener a varios perros en condiciones deplorables. Abandonados, sin comida ni bebida, entre excrementos y basura. Algunos estaban atados constantemente. Nacían los cachorros pero morían al no ser alimentados. Y los mayores, por el estado de inanición en que se encontraban, se comían sus cadáveres. Fue en 2010.

Dos años después fue denunciado por reincidente y ahora se está a la espera del juicio. En caso de ser condenado, tiene serias posibilidades de ingresar en prisión.

Resulta evidente la mayor concienciación que existe ahora en España hacia los animales y por lo tanto hacia su protección, de ahí la adopción de mayores sanciones pero, sobre todo, de una legislación penal más dura como la que recoge el nuevo Código Penal sobre el delito de maltrato a los animales.

Desde el pasado 1 de julio, la zoofilia, las peleas de gallos y perros así como el abandono cuando la vida del animal esté en peligro están ya castigados penalmente. Otra novedad es la inhabilitación de uno a tres años a los maltratadores para tener mascotas así como el agravamiento de las penas en caso de ensañamiento o muerte del animal.

«Ahora tenemos más armas para meter en la cárcel a los maltratadores», declara la presidenta del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (Pacma), Silvia Barquero, personado en decenas de causas judiciales.

No obstante, las penas no son superiores a los dos años de prisión y hasta la fecha ninguna persona había entrado en la cárcel por este delito. «Parece que en este país sale gratis maltratar a los animales», denuncia. Por eso, pese al endurecimiento de las penas, la clave está en la reincidencia, como ocurre en estos dos casos.

Otro problema, en su opinión, son los jueces y fiscales. «Falta interés y voluntad. Todavía no están muy sensibilizados», señala Barquero, pese a la existencia de una Fiscalía de Medio Ambiente. También apunta al Seprona y las Policías Locales.

Especialmente al Seprona, subraya. «Muchas veces donde cualquiera ve maltrato animal, ellos no. Y en otros casos son amigos de los cazadores. Hay mucha permisividad», critica.

EFE

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