En algún lugar bajo la lluvia siempre habrá un perro abandonado que me impedirá ser feliz. Jean Anouilh
SI ESTÁS BUSCANDO UNA MASCOTA PARA ADOPTAR, PINCHA EN MI ELINK DE FACEBOOK DONDE ENCONTRARÁS MUCHOS DE DIFERENTES PROTECTORAS Y GRUPOS. NO LO DEJES PARA MAÑANA, PUEDE QUE SEA YA DEMASIADO TARDE.

Seguidores

Ya son más de 2.300 seguidores, súmate

Al hacer click en el botón "Me gusta", no quiere decir que os guste o estéis de acuerdo con lo que se exponga en el artículo, simplemente es para demostrar que os gusta lo que publico y además sirve para compartirlo en vuestro muro de Facebook.

domingo, 1 de octubre de 2017

Una madre se encuentra a un sin techo con un cartel en un aparcamiento y queda petrificada cuando lee lo que pone

Marta Álvarez, de Valencia, España, a menudo se topa con varios sin techo pidiendo dinero y no se lo suele pensar dos veces.

Artículo de Fred Marsh, tomado de Funny Flying Crab


Sin embargo, un día, vio a un vagabundo sosteniendo un cartel cerca del aparcamiento de un Consum que hizo que Marta parara en seco.

El cartel indicaba que su perro estaba en la perrera y necesitaba ayuda para sacarlo, según Little Things.

“He visto todo tipo de carteles, pero este me dejó helada”, escribió en un post de Facebook.

“Traté de echarme a un lado y, por supuesto, todo el mundo se enfadó por hacer tapón. Le pregunté al vagabundo que cuál era el trato”.

El sin techo le dijo que necesitaba 120 € para sacar a su perro, pero Marta solo tenía 8. Ella le dio su tarjeta y le dijo que vería lo que podía hacer.

Marta llamó a la perrera y verificaron su historia, junto con la cantidad de dinero que necesitaban para liberar al perro.


Ella les preguntó que por qué costaba tanto y en la perrera le informaron que 35 euros era la tasa de embargo, además de una vacuna contra la rabia, una prueba de dirofilariosis y un tratamiento antipulgas.

Cuando Marta le pidió a un amigo que le ayudara a pagar, este le aconsejó que hablara con el vagabundo. Así lo hizo Marta y se enteró de que el nombre del hombre sin techo de 30 años era Samuel y que fue enviado a prisión por allanamiento.

Las autoridades se quedaron con su perro, Baton, mientras estuvo bajo custodia durante dos días.
Poco después de que se familiarizara con él, Marta volvió a la perrera con Samuel y entre los dos liberaron al perro.