Artículo de Francisco Javier Barroso, tomado de El País.com
Imagen de archivo de un caballo. Raquel Mateos. |
Los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial iniciaron las pesquisas en junio tras la denuncia presentada por el Colegio de Veterinarios de Madrid por un delito de intrusismo. En la misma acusaban a un hombre de emitir certificados veterinarios en los que se aseguraba que se había revisado y peritado un caballo. Se firmaban con el número de colegiado de un veterinario que en la actualidad se encontraba de baja en la actualidad.
Los supuestos estafadores se habían apropiado de un vídeo obtenido en un conocido portal de Internet como reclamo para posibles compradores. En este se podía ver a un pura sangre llamado Tambor, que resultó de gran utilidad para cometer los engaños. Por la compra de este equino "virtual" recibieron grandes sumas de dinero a través de transferencias bancarias. En un caso, llegaron a estafar 35.000 dólares a un empresario de los Estados Unidos que les había encargado de cinco equinos. Hasta el momento se han conocido numerosos casos de estafados.
El importe total, desde principios de año, podría superar 130.000 euros y no se descarta que se produzcan más denuncias por hechos similares.
Los dos arrestados son Ricardo R. L., de 59 años, y su esposa, Begoña C. F., de 51. Ambos actuaban en connivencia con su hijo y se les imputan los delitos de estafa, falsificación de documentos, intrusismo profesional, receptación (comprar material robado a sabiendas) y blanqueo de capitales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario