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jueves, 23 de agosto de 2012

«El que los colgó no tiene alma»

Critica que avisó de «la salvajada» a la Guardia Civil hasta en tres ocasiones pero que no le han hecho ni caso. Un vecino encuentra en un solar de Torreciega dos galgos ahorcados en un olivo.

Tomado de La Verdad.es

«Me quedé petrificado. El que lo hizo no tiene alma, es un salvaje, no es persona». Ignacio López es un vecino de Cartagena de 48 años de edad, que hace dos semanas vio una de las imágenes, confiesa, más aberrantes y crueles de su vida: dos perros galgos ahorcados de un olivo, en un solar entre Torreciega y la barriada José María Lapuerta, a escasos cien metros del nuevo vial que unirá la Ronda Norte con el Cabezo Beaza.

«Salí a pasear, como hago casi todos los días, muy temprano. Nunca había pasado por allí. Eran las siete de la mañana cuando los vi. No me lo podía creer. Se me cayó el alma al suelo. No entiendo cómo una persona puede hacer semejante crueldad», comenta.

En ese momento, relata, sintió tanta rabia que pensó en descolgarlos, pero fríamente creyó conveniente ponerlo en llamar por teléfono al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y comunicarle la situación. «Les indiqué mi posición y lo que estaba viendo, entonces me dijeron que me llamarían para tomar cartas en el asunto. Al poco me llamaron de la Guardia Civil de Lorca. Sorprendido les dije que la zona pertenecía a Cartagena, pero ya no volvieron a contactar conmigo», asegura.

Pasada una semana, Ignacio volvió a pasear por la misma zona con la esperanza de no ver ya la imagen que días atrás le encogió el corazón. Pero los galgos seguían allí, «en un estado de descomposición muy avanzado, y con un olor nauseabundo. No se podía estar».

Fue entonces cuando, al ver que la Guardia Civil no había atendido su solicitud, pero en este cuerpo le dijeron que no era competencia suya, sino de la Benemérita.

«Como no podía dejar que aquello se quedara así pedí a mi hermano Carlos que hiciera fotografías. Revelé una en papel y la llevé al cuartel de la Guardia Civil. Pero hasta ahora no han hecho nada. Es injusto. Alguien debería pagar por lo que ha hecho, porque de lo contrario lo volverá a hacer», auguró.

Llevó una foto al cuartel

No sabe quién ha podido hacer tal salvajada, como él mismo la describe, aunque cree que puede ser alguien que conoce la zona y sabe que es un paraje poco transitado.

Ignacio es un amante de la naturaleza y de los animales. En su casa dice que tiene pájaros, gatos y perros y confiesa que nunca se le ha pasado por la cabeza hacerles daño ni mucho menos cometer una «barbaridad» de ese estilo. «Solo son animales indefensos que buscan el cariño del hombre», razona.

El pasado sábado volvió al lugar y harto de ver esa cruel estampa descolgó a los canes. «De la rabia que llevaba contenida desde hacía dos semanas me decidí y corté las ramas. Ahora están en el suelo. Creo que ya nadie se hará cargo de ellos», se lamenta.

Desde la Delegación del Gobierno, una portavoz indicó que la Guardia Civil no tiene constancia de los hechos al no haber una denuncia por escrito.

Haz click al play para ver el vídeo.

 

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